Dentro de las redes de lavado de dinero en idioma chino, los intermediarios y servicios con marca actúan como los principales coordinadores de los flujos de valor y las relaciones entre participantes. Los informes describen a los corredores denominados «running point» como operadores centrales que supervisan la logística de las transacciones, reclutan o dirigen a las contrapartes y garantizan que los fondos circulen por los canales elegidos de la red. Las ofertas con marca, como «Black U», se mencionan como líneas de servicio estructuradas que venden o facilitan el movimiento de criptomonedas contaminadas, aunque las descripciones disponibles sobre sus operaciones internas son limitadas. Las fuentes enfatizan que las redes dependen de roles nombrados y productos para organizar la actividad, en lugar de un operador centralizado único.
Los analistas identifican un ecosistema modular que incluye aproximadamente seis tipos principales de servicios y utiliza alrededor de 1,800 billeteras activas para enrutar fondos, con «plataformas de garantía» basadas en Telegram y mediadas por reputación que actúan como depósitos en garantía y centros de emparejamiento que conectan compradores y vendedores de servicios de lavado. Estas características estructurales están asociadas con el aumento general de los flujos ilícitos on-chain —de aproximadamente $10 mil millones en 2020 a más de $82 mil millones en 2025— y con las redes de idioma chino procesando alrededor de $16.1 mil millones (aproximadamente 20%) de la actividad conocida de lavado en 2025 (ver informes para cifras detalladas).
Operativamente, las redes mantienen la resiliencia construyendo redundancia tanto en los canales de comunicación como en los conjuntos de billeteras. Cuando las acciones de cumplimiento o las interrupciones de la plataforma afectan a un grupo de mensajería específico o a un proveedor de servicios, los vendedores típicamente restablecen las operaciones en grupos alternativos, nuevas plataformas de garantía o diferentes clústeres de billeteras; esta migración rápida limita el efecto a largo plazo de las interrupciones en un solo canal. Las funciones de reputación proporcionadas por las plataformas de garantía sirven tanto para mantener fondos en custodia durante las transacciones como para mediar la confianza entre las contrapartes, permitiendo que se procesen grandes volúmenes de valor ilícito incluso cuando se pierden o mueven vendedores o grupos individuales.
Existen brechas significativas en el registro público sobre la propiedad, la inscripción legal y una taxonomía técnica detallada de cada tipo de servicio. Las fuentes disponibles no proporcionan un registro completo de proveedores de servicios, especificaciones técnicas completas para ofertas como «Black U», ni registros detallados de propiedad para las plataformas y corredores nombrados. Esta opacidad—combinada con el diseño descentralizado y modular de las redes—crea desafíos persistentes para las investigaciones de los agentes de cumplimiento y las autoridades que buscan rastrear los flujos de extremo a extremo y atribuir responsabilidades en las operaciones de lavado.


