El escándalo de minería ilegal de criptomonedas en Tailandia se centra en cuatro altos funcionarios de la Autoridad Provincial de Electricidad (PEA) que fueron denunciados por el Departamento de Investigación Especial (DSI) por presuntamente abusar de su autoridad para operar un sindicato ilegal de minería de Bitcoin. El 19 de enero, oficiales del DSI confiscaron 3,642 equipos de minería de criptomonedas y reportaron que la evidencia recuperada vinculaba la operación con financiadores y funcionarios estatales. Las redadas del DSI en tres casas también produjeron equipos de minería, dinero en efectivo, laptops, teléfonos y libretas bancarias, y los investigadores reportaron que depósitos en efectivo por un valor de 19 millones de baht estaban relacionados con el caso.
Los funcionarios acusados de la PEA incluyen un subgobernador, un subgerente regional, un técnico y un empleado del departamento de servicios que se jubiló en 2025, y las redadas se realizaron en Bangkok, las provincias de Nonthaburi y Samut Sakhon. Los investigadores alegan que los funcionarios organizaron el almacenamiento, facilitaron el suministro eléctrico y el acceso a transformadores para el centro de minería, y aceptaron sobornos mensuales de hasta 400,000 baht. La Operación Copperhead se lanzó en diciembre de 2025 como parte de una ofensiva más amplia contra la minería ilegal de Bitcoin, y las autoridades indicaron que se tomarían acciones legales contra todos los infractores sin excepción y que el caso sería remitido a la Comisión Nacional Anticorrupción.
Las redadas del Departamento de Investigación Especial (DSI) revelaron la magnitud de las operaciones de minería ilegal, con la incautación de 3,642 equipos de minería de criptomonedas el 19 de enero. Las investigaciones del DSI llevaron a la confiscación de miles de equipos de minería ilegales y a la recuperación de equipo de minería, dinero en efectivo, laptops, teléfonos y libretas bancarias de tres casas. Los investigadores reportaron depósitos en efectivo por un valor de 19 millones de baht relacionados con la operación y señalaron que las pruebas recuperadas vinculaban al sindicato con financistas y funcionarios estatales.
Las redadas se llevaron a cabo en las provincias de Bangkok, Nonthaburi y Samut Sakhon y abarcaron múltiples propiedades vinculadas al sindicato. La operación Copperhead fue lanzada en diciembre de 2025 como parte de una ofensiva más amplia contra la minería ilegal de Bitcoin, y las incautaciones del 19 de enero se reportaron bajo esa operación. Los acusados incluyeron a cuatro altos funcionarios de PEA, identificados como un asistente del gobernador, un subgerente regional, un técnico y un empleado de la división de servicios que se jubiló en 2025.
Por separado, en enero de 2025 la PEA descubrió una granja de minería de Bitcoin en Chonburi donde se incautaron alrededor de 996 equipos de minería tras manipular medidores de energía, y las autoridades declararon que se tomarían acciones legales contra todos los infractores y que el caso sería remitido a la Comisión Nacional Anticorrupción.
Las redadas del DSI descubrieron la magnitud de las operaciones de minería ilegal, con la incautación de 3,642 equipos de minería de criptomonedas el 19 de enero. Los investigadores confiscaron miles de equipos de minería ilegales y recuperaron equipo de minería, dinero en efectivo, laptops, teléfonos y libretas bancarias de tres casas. Los funcionarios reportaron que depósitos en efectivo por un valor de 19 millones de baht estaban vinculados a la operación y señalaron que las pruebas recuperadas conectaban al sindicato con financistas y funcionarios estatales. Las redadas se llevaron a cabo en las provincias de Bangkok, Nonthaburi y Samut Sakhon.
La Operación Copperhead se lanzó en diciembre de 2025 como parte de una campaña más amplia contra la minería ilegal de Bitcoin, y las incautaciones del 19 de enero se reportaron bajo esta operación. Los acusados incluyen a cuatro altos funcionarios de PEA: un gobernador adjunto, un subgerente a nivel regional, un técnico y un empleado de la división de servicios que se jubiló en 2025. Los investigadores alegan que los funcionarios organizaron el almacenamiento, facilitaron el suministro de electricidad y el acceso a transformadores para el centro de minería y aceptaron sobornos mensuales de hasta 400,000 baht. Por separado, en enero de 2025, la PEA descubrió una granja de minería de Bitcoin en Chonburi donde se incautaron alrededor de 996 máquinas mineras tras manipular los medidores de energía. Las autoridades indicaron que se tomarían acciones legales contra todos los infractores y el caso sería remitido a la Comisión Nacional Anticorrupción.
La Operación Copperhead, iniciada en diciembre de 2025, desempeñó un papel fundamental en la intensificación de la lucha contra las actividades ilegales de minería de Bitcoin en Tailandia. Esta operación integral, encabezada por el Departamento de Investigación Especial (DSI), tenía como objetivo desmantelar redes de minería ilícitas y procesar a los involucrados, incluidos funcionarios de alto rango. Durante el desarrollo de la Operación Copperhead, se llevaron a cabo múltiples redadas en varias provincias, lo que llevó a la confiscación de un número significativo de equipos mineros ilegales y otros dispositivos relacionados.
El Capitán de Policía Khemachart Prakaihongmanee, director de la Oficina de Tecnología y Delitos Cibernéticos del DSI, enfatizó la gravedad de la operación declarando: «Se tomarán acciones legales contra todos los infractores sin excepción, independientemente del rango o cargo.» Además, aseguró que «el caso será agilizado y remitido a la Comisión Nacional Anticorrupción para acciones adicionales.»
Esto indica una postura firme por parte de las autoridades para asegurar la rendición de cuentas y la aplicación de medidas anticorrupción en el abordaje del escándalo de minería ilegal.
En enero de 2025, la Autoridad Provincial de Electricidad (PEA) inició una investigación que descubrió una granja de minería de Bitcoin en Chonburi. Esta operación involucraba la manipulación de medidores de electricidad, una actividad ilegal destinada a reducir los cargos por electricidad. Durante esta redada, se incautaron aproximadamente 996 equipos de minería. Esta acción formó parte de la iniciativa más amplia de la PEA para frenar las actividades de minería de Bitcoin no autorizadas e ilegales en Tailandia, destacando acciones previas a la Operación Copperhead.
Rusia reportó pérdidas de millones de dólares por año en electricidad y pérdidas fiscales relacionadas con la minería de criptomonedas. Las pérdidas y los impuestos no recaudados fueron descritos como vinculados a actividades de minería de criptomonedas en Rusia. Las autoridades rusas propusieron sanciones para las operaciones de minería de criptomonedas no registradas.
Las sanciones propuestas para las operaciones de minería de criptomonedas no registradas incluyen penas de prisión de hasta 5 años. Las multas propuestas para dichas operaciones no registradas son de hasta 2.5 millones de rublos. Las propuestas especifican tanto penas privativas de libertad como multas económicas para las operaciones mineras no registradas en Rusia. Las propuestas hacen referencia específicamente a la minería de criptomonedas no registrada.
Cuatro altos funcionarios de la Autoridad Provincial de Electricidad (PEA) fueron implicados por el Departamento de Investigación Especial (DSI) por presuntamente abusar de su autoridad para operar un sindicato ilegal de minería de Bitcoin. Las redadas del DSI realizadas bajo la Operación Copperhead, incluyendo acciones el 19 de enero, resultaron en la incautación de 3,642 equipos de minería de criptomonedas y la recuperación de equipos de minería, efectivo, computadoras portátiles, teléfonos y libretas bancarias de propiedades en las provincias de Bangkok, Nonthaburi y Samut Sakhon. Los investigadores reportaron depósitos en efectivo por valor de 19 millones de baht y alegaron que los funcionarios acusados organizaban el almacenamiento, facilitaban el suministro de electricidad y el acceso a transformadores para el centro de minería mientras recibían sobornos mensuales reportados de hasta 400,000 baht. Las autoridades declararon que se tomarán acciones legales contra todos los infractores sin excepción y que el caso se acelerará y enviará a la Comisión Nacional Anticorrupción para acciones adicionales.


