El Banco Central Europeo defiende el euro digital tanto como una herramienta de pagos para consumidores como una estrategia para reducir la dependencia de sistemas de pago extranjeros. Piero Cipollone afirmó que el euro digital es fácil de usar y puede emplearse en toda Alemania y en toda el área del euro. El proyecto busca ser inclusivo, abarcando pequeñas tiendas y personas sin teléfonos inteligentes, y el BCE asegura que el euro digital será gratuito para un uso básico y funcionará como el efectivo en formato digital; las monedas y billetes seguirán disponibles y nadie estará obligado a cambiar.
El BCE pretende que el euro digital se base en tecnología europea y no dependa de proveedores no europeos. El proyecto está diseñado para crear la infraestructura de pagos y el dinero público que permitan a las soluciones privadas europeas de pago expandirse más allá de las fronteras. El BCE advirtió que hoy en día corporaciones estadounidenses poseen partes críticas de la infraestructura de pagos y, en teoría, podrían desconectar a Europa, y que una infraestructura europea proporcionaría vías alternativas. También señaló que los retrasos en los estándares y reglas de aceptación podrían aumentar la dependencia de sistemas de pago extranjeros.
El BCE presenta el euro digital como un método simple y cotidiano de pago que puede usarse en toda Alemania y en toda el área del euro. El proyecto está diseñado para ser inclusivo, con la intención de operar en pequeñas tiendas y servir a personas que no tienen teléfonos inteligentes. Piero Cipollone dijo que la usabilidad se extenderá a entornos minoristas normales para que el euro digital funcione como una herramienta de pagos para consumidores. Cada comercio que acepte pagos digitales hoy en día estará en el futuro obligado a aceptar también el euro digital.
El BCE dice que los minoristas se beneficiarán de tarifas significativamente más bajas porque el banco central proporciona la infraestructura subyacente de pagos, lo que reduce los costos para los comerciantes. El euro digital será gratuito para el uso básico y estará destinado a ser como efectivo en forma digital; las monedas y billetes seguirán disponibles y nadie será obligado a cambiar. El proyecto se enmarca como la creación de la infraestructura pública de pagos que permite que las soluciones de pago privadas europeas se escalen a través de las fronteras, y el BCE advirtió que los retrasos en los estándares y las normas de aceptación podrían aumentar la dependencia de sistemas de pago extranjeros.
Se ha descrito un lanzamiento para mediados de 2029 para el euro digital como un plazo razonable y realista. Piero Cipollone dijo que el euro digital es fácil de usar y puede utilizarse en toda Alemania y en toda el área del euro, indicando que la disponibilidad geográfica amplia es un objetivo para el proyecto. El cronograma del programa ha sido presentado junto con otras consideraciones de diseño operativo para el despliegue. Las partes interesadas han recibido como objetivo indicativo para la implementación inicial el medio de 2029.
El BCE dice que el euro digital será gratuito para el uso básico y será como efectivo en forma digital. Las monedas y billetes seguirán disponibles, y el BCE ha dicho que nadie será obligado a cambiar al euro digital. La institución describió el euro digital como una opción adicional junto con el efectivo físico y no como un reemplazo. Las transacciones básicas están destinadas a no tener costo para los usuarios finales bajo la estructura propuesta.
El BCE dice que el euro digital está destinado a basarse en tecnología europea y a no depender de proveedores no europeos. El banco señaló que hoy en día las empresas estadounidenses poseen partes críticas de la infraestructura de pagos y, en teoría, podrían cortar el acceso a Europa. El artículo menciona un ejemplo real donde las sanciones estadounidenses afectaron el acceso con tarjeta a los jueces de la Corte Penal Internacional, limitando su capacidad para pagar en toda Europa. El BCE enmarcó la soberanía tecnológica como una cuestión de seguridad y fiabilidad para los pagos cotidianos.
El BCE afirma que el euro digital crearía la infraestructura necesaria de pagos y dinero público que permitiría que las soluciones de pago privadas europeas escalaran a nivel transfronterizo. La institución argumentó que una infraestructura europea proporcionaría alternativas en caso de que un proveedor se retirara. También advirtió que los retrasos en los estándares y reglas de aceptación podrían aumentar la dependencia de sistemas de pago extranjeros. El proyecto se presenta como una medida estratégica para reducir la dependencia extranjera en los pagos.
Un caso notable de dependencia extranjera que afectó las transacciones financieras ocurrió cuando las sanciones estadounidenses bloquearon los pagos con tarjeta de los jueces de la Corte Penal Internacional (CPI) en toda Europa. Las sanciones hicieron que Visa y Mastercard impusieran restricciones, limitando la capacidad de los jueces para realizar pagos en el continente. Esta situación puso de manifiesto las vulnerabilidades de depender de sistemas de pago no europeos que pueden estar influenciados por presiones políticas externas.
La introducción de un euro digital se considera una solución estratégica para superar tales limitaciones. Al utilizar una moneda del área del euro que no dependa de infraestructuras extranjeras, el euro digital permitiría pagos fluidos en toda Europa, incluso en escenarios donde los proveedores de pago tradicionales puedan estar comprometidos. Representa un avance hacia el establecimiento de una infraestructura de pagos soberana europea que reduzca la dependencia de entidades extranjeras y garantice transacciones financieras ininterrumpidas dentro del área del euro.
Las tarjetas nacionales suelen operar a través de esquemas internacionales para su uso transfronterizo y en línea en lugar de depender únicamente de redes nacionales. El informe original señala que algunos países del área del euro carecen de sistemas de pago domésticos, lo que genera dependencia de esquemas externos para la funcionalidad transfronteriza y en línea. Estos arreglos hacen que los pagos transfronterizos y la aceptación en línea dependan de infraestructuras y proveedores internacionales. El BCE advirtió que las demoras en las normas y reglas de aceptación podrían aumentar la dependencia de sistemas de pago extranjeros.
El euro digital crearía la infraestructura necesaria de pagos y dinero público que permitiría a las soluciones privadas de pago europeas expandirse a través de las fronteras. El proyecto está pensado para basarse en tecnología europea y no depender de proveedores no europeos. Una infraestructura de propiedad europea proporcionaría redes alternativas para soluciones domésticas y reduciría la dependencia de esquemas internacionales.
El BCE presenta el euro digital como un método de pago fácil de usar, disponible en toda Alemania y en toda el área del euro, y el proyecto está diseñado para ser inclusivo, abarcando pequeñas tiendas y personas sin teléfonos inteligentes; el BCE afirma que en el futuro todos los comerciantes que acepten pagos digitales deberán aceptar el euro digital. El BCE ha señalado que los comerciantes verán tarifas significativamente más bajas porque el banco central proporciona la infraestructura de pagos subyacente. El euro digital está pensado para basarse en tecnología europea y no depender de proveedores no europeos, y se presenta como una medida estratégica para crear la infraestructura de pagos y el dinero público que permita que las soluciones europeas de pago privadas escalen a través de las fronteras y para ofrecer alternativas a la infraestructura de propiedad extranjera. Un lanzamiento a mediados de 2029 se ha descrito como un plazo razonable y realista; el BCE dice que el euro digital será gratuito para uso básico, será como el efectivo en forma digital, y las monedas y billetes continuarán disponibles para que nadie se vea forzado a cambiar.


